Durante la crisis se vieron las numerosas dificultades económicas que tenían los ayuntamientos debido a la deuda y hay un mecanismo que puede ayudar a pagar esa deuda. Cuando hablamos de derecho financiero y ayuntamientos es inevitable hablar del impuesto de bienes inmuebles, ya que posee suma importancia.
El impuesto de bienes inmuebles, en adelante IBI, tiene un peso fundamental en los ingresos de los ayuntamientos. Este supone más del 20% del total de ingresos anuales de un ayuntamiento, es decir, por cada 5 euros que gasta un ayuntamiento, 1 euro proviene de la recaudación del IBI. Para Madrid el IBI suponía en 2018 el 28,96% del total de los ingresos del ayuntamiento, en Barcelona el 23,97% y en Valencia el 21%.
Cuando observamos la evolución en Madrid y Barcelona vemos que hay una tendencia clara, cada vez coge más importancia dentro de los presupuestos del ayuntamiento. En Barcelona en el 2010 el IBI suponía el 16,90% de los ingresos y en Madrid en el 23,12% en 2011. Por lo tanto vemos una evolución al alza. Este hecho no es algo que nos debe extrañar, los bienes inmuebles en las grandes ciudades están aumentado de valor constantemente y esto ayuda a un aumento en la recaudación. Aunque la recaudación del IBI sube, los ingresos no siempre siguen el mismo camino y esto llena al impuesto de mayor importancia.
Lo que nos debemos de preguntar es si es seguro que el impuesto de bienes inmuebles coja tanta importancia en la financiación de los ayuntamientos. Aunque parece que el valor de los inmuebles no tiene techo, si su valor cayera supondría un gran problema para los ayuntamientos ya que estamos hablando de una parte muy importante de su presupuesto.
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