Cuando hablamos del IBI, nos referimos al Impuesto de Bienes Inmuebles. Este impuesto grava el valor catastral de los inmuebles. Es el impuesto más importante de la administración local, ya que recauda la mayor parte de sus ingresos, sobretodo en municipios pequeños.

Para calcular el IBI multiplicamos el valor catastral de nuestro inmueble con el tipo de gravamen del municipio en que se encuentre nuestro inmueble.

Ejemplo:

Valor catastral de mi casa: 200.000€

Tipo de gravamen (IBI urbano): 0,80%

Cuota tributaria: 200.000€ x 0,008 (0,80%) = 1.600€

En este ejemplo tendríamos que pagar 1.600€ a nuestro ayuntamiento en concepto de IBI por ser titular de un inmueble. Esto no será lo que tendrás que pagar, ya que hay herramientas como las bonificaciones que pueden hacer que se rebaje la cuota.

Pero para responder a la pregunta del título tenemos dos respuestas.

-El primer motivo por el cuál sube la cuota del IBI es por un cambio en el tipo de gravamen. Cuando el pleno del ayuntamiento subir el tipo de gravamen, es decir el porcentaje (en el ejemplo 0,80%), subirá lo que tengas que pagar del Impuesto sobre Bienes Inmuebles.

-El segundo motivo es un cambio en el valor catastral de tu inmueble. El Catastro revisa periódicamente el valor de los inmuebles mediante los procedimientos de valoración. Si hace varios años que no han actualizado el valor de tu inmueble, es probable que suba cuando lo revisen de nuevo.

Estas dos acciones también pueden hacer que tu cuota baje, ya que tu ayuntamiento puede bajar el tipo de gravamen y el Catastro puede determinar que el valor catastral de tu inmueble ha disminuido.

¿POR QUÉ ME SUBE CADA AÑO?

Si ha subido el valor catastral de tu inmueble hay una solución para que no pagues todo el importe. Existe la reducción por incremento de valor catastral. Funciona de la siguiente manera:

Primero se resta el valor catastral viejo del antiguo para obtener la diferencia.

Valor catastral antiguo: 100.000€

Valor catastral nuevo: 150.000€

150.000€ – 100.000€= 50.000€

Luego deberemos aplicar un coeficiente reductor, a la diferencia, que empezará en 0,9 y disminuirá cada año 0,1. Para verlo más claro voy a seguir con el ejemplo.

AñoValor catastral inicialReducciónValor catastral final
1150.000€50.000€*0,9= 45.000€105.000€ (valor inicial – reducción)
2150.000€50.000€*0,8= 40.000€110.000€
3150.000€50.000€*0,7= 35.000€115.000€
4150.000€50.000€*0,6= 30.000€120.000€
5150.000€50.000€*0,5= 25.000€125.000€
6150.000€50.000€*0,4= 20.000€130.000€
7150.000€50.000€*0,3= 15.000€135.000€
8150.000€50.000€*0,2= 10.000€140.000€
9150.000€50.000€*0,1= 5.000€145.000€
10150.000€Fin de la reducción150.000€

Con esta reducción lo que se pretende es que el importe final no aumente de forma brusca de un año a otro.

Por lo tanto, si ves que el recibo del IBI te sube año tras año, seguramente se este aplicando esta reducción.

Jordi Banal i Bofill

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